Los biarreses de toda la vida lo saben: septiembre es el mejor mes del año. Los turistas se han ido, las olas del Atlántico vuelven, el tiempo sigue siendo bueno y la ciudad recupera su verdadera escala.
El surf de otoño
Las primeras depresiones atlánticas de septiembre generan los primeros swells del otoño. Las olas de 1,5 a 2,5 metros son comunes en octubre y noviembre en la Côte des Basques. La temperatura del agua todavía alcanza los 18-20°C en septiembre — confort máximo para surfear.
La vida local
Los restaurantes vuelven a ser accesibles sin reservar con una semana de antelación. Los mercados son más tranquilos. Los caminos de la Rhune están menos concurridos. Es la temporada de los senderistas, de los fotógrafos, de los viajeros que prefieren lo real a lo fabricado.
Los precios
Los precios de los alojamientos caen entre un 30 y un 50% en comparación con agosto. Las reservas de última hora son posibles. Los restaurantes hacen menús de temporada baja más interesantes.
La luz
La luz de septiembre y octubre en el País Vasco es particular: más cálida que en verano, más horizontal, que hace que la arquitectura vasca y los acantilados sean especialmente fotogénicos.