La Rhune, a 905 metros, es el pico emblemático del País Vasco francés. Cada año, decenas de miles de visitantes suben en el pequeño tren cremallera que parte de Col de Saint-Ignace. Lo que pocos saben es que existe un sendero señalizado que permite subir a pie, sin colas, sin billetes y con vistas mucho más interesantes por el camino.
El camino GR10
El GR10 pasa por la ladera norte de la Rhune. Desde el Col de Saint-Ignace, el sendero sube regularmente durante 2 horas hasta la cima. El desnivel total es de unos 700 metros. La dificultad es moderada, accesible para familias con niños mayores de 8 años.
Qué ver por el camino
Los pottoks — los caballos salvajes vascos — pastan libremente en los prados de altura. Se ven habitualmente en la primera hora de ascenso. En la cima, en los días despejados, la vista abarca el Golfo de Vizcaya, el pirineo atlántico y la costa española.
Información práctica
Punto de partida: Col de Saint-Ignace (accesible en coche desde Ascain). Prever 4-5 horas para la ida y vuelta. Llevar agua y ropa de abrigo — la cima puede estar en niebla aunque haga sol abajo.