Todo empezó en el verano de 1957. Peter Viertel, guionista americano que rodaba «El sol también sale» con Tyrone Power, vio las olas de Biarritz y mandó buscar su tabla de surf desde California. Fue el primero en surfear las olas de la Côte des Basques.
La primera generación vasca
Los jóvenes biarreses observaron a Viertel y lo imitaron. En pocos años, el surf se implantó localmente. La primera escuela de surf francesa abrió en Biarritz. En 1968, Biarritz acogió el primer campeonato europeo de surf.
El surf como identidad
Hoy Biarritz tiene el label «Ville de surf 3 étoiles» de la Federación Francesa de Surf — la máxima distinción. Cuenta con 18 escuelas de surf, centenares de surf shops y una cultura de la ola que impregna toda la vida local, de la moda a la gastronomía.
La Cité de l’Océan
El museo dedicado al océano y al surf en Biarritz es uno de los mejores de Europa. Abierto todo el año, cuenta la historia del surf desde Hawái hasta Biarritz con instalaciones interactivas.