Irouléguy no es una appellation fácil de defender. Pequeña, montañosa, poco conocida fuera del País Vasco. El Domaine Abotia nunca ha buscado defenderse — se limita a hacer un vino que se defiende solo.
Un viñedo de montaña
El Domaine Abotia está en Saint-Étienne-de-Baïgorry, en el corazón de la denominación Irouléguy. Las vides ascienden por terrazas estrechas en laderas con suelos de arcilla y arenisca roja. La mecanización es imposible. Cada racimo se recoge a mano — no es un argumento de marketing, es la realidad física del terreno.
El tinto que circula de boca en boca
El tinto de Abotia es un ensamblaje de Tannat y Cabernet Franc — los dos cepajes que definen Irouléguy. Tánico, concentrado, con una mineralidad que recuerda las piedras alrededor de las viñas. Es el tipo de vino que no se encuentra en supermercados y que los buenos restaurantes de Biarritz y San Juan de Luz se procuran directamente en la bodega antes de que se agote el stock.
Cómo encontrarlo
La mejor forma es contactar directamente con la bodega. Algunos vinateros de Biarritz lo tienen en stock de forma intermitente. Ciertos restauradores de la zona lo ofrecen por copa con reserva. El blanco — un Petit Manseng seco que siempre sorprende — también merece atención.