El pintxo (o pincho en castellano) es la versión vasca de las tapas — pero con sus propios códigos, su propia cultura y una exigencia que varía considerablemente de un establecimiento a otro. En Biarritz, como en todas las ciudades turísticas, conviven direcciones serias y trampas para turistas que explotan la imagen sin respetar el espíritu.
La diferencia entre un buen y un mal pintxo
Un pintxo correcto puede prepararse con antelación y conservarse unas horas en la barra — es aceptable para las preparaciones frías (anchoas, jamón, txangurro). Un pintxo caliente preparado con antelación y recalentado en el microondas, eso es otra cosa. La croqueta fría por dentro, la brocheta de goma: estas señales deben hacerle cambiar de bar.
Lo que busca: pintxos cuya preparación puede ver, o que salen claramente del fuego o de la plancha. Un bar que renueva regularmente su mostrador y cuya clientela es local es siempre una buena señal.
Dónde comer pintxos en Biarritz
La oferta de pintxos en Biarritz se concentra principalmente en el centro de la ciudad y alrededor del Mercado Víctor Hugo. Los bares que trabajan bien sus pintxos suelen tener una clientela fiel de locales, incluso fuera de temporada. Es un buen indicador.
Cuándo ir: las horas de pintxos
Los pintxos se comen en el País Vasco a la hora del aperitivo — entre las 12h y las 14h, y entre las 19h y las 21h. Fuera de estos horarios, los mostradores están menos frescos y los barman menos disponibles. Ir a las 20h de un viernes es la mejor manera de encontrar pintxos calientes recién preparados y una barra llena de locales.